1 de febrero de 2026

A mediados de los años 90, el Perú vivía una fiebre tecnológica. Con la privatización de las telecomunicaciones y el surgimiento de las cabinas de internet, el público general sentía una mezcla de fascinación y confusión ante la «Superautopista de la Información». En ese contexto, el diario Expreso lanzó El Navegante, un suplemento especializado que se convirtió en la guía definitiva para los «early adopters» y estudiantes de la época.

1. El Formato y la Propuesta Editorial

El Navegante no era simplemente una sección de noticias; era una revista con identidad propia, impresa en papel couché (en sus mejores épocas) o papel periódico de alta calidad, con un diseño visualmente atractivo y lleno de capturas de pantalla de los primeros sitios web.

Su objetivo principal era democratizar el acceso al conocimiento tecnológico. Mientras otras revistas importadas eran prohibitivamente caras, El Navegante venía «gratis» con el diario, lo que permitió que llegara a las manos de escolares y universitarios de todos los sectores económicos.

2. Secciones Emblemáticas

La revista se estructuraba de tal manera que servía tanto al principiante como al usuario intermedio:

  • Directorios de Páginas Web: En una era sin motores de búsqueda eficientes (Google aún no dominaba), la revista publicaba listas temáticas de URLs. «Las mejores páginas de medicina», «Webs para descargar juegos» o «Sitios de noticias internacionales».
  • Tutoriales de Configuración: Fue la biblia para aprender a configurar los ruidosos módems de 14.4 kbps o 33.6 kbps. Explicaban paso a paso cómo crear una cuenta de correo en servicios como LatinMail, Hotmail o Yahoo!.
  • Glosario para Iniciados: Términos hoy comunes como link, browser, download o hipervínculo eran explicados con paciencia pedagógica.
  • Análisis de Software y Hardware: Reseñas sobre los nuevos procesadores Pentium, la llegada de los escáneres domésticos y el uso de programas de diseño como CorelDRAW o Photoshop.

3. Rol en la Alfabetización Digital

El mayor mérito de El Navegante fue su capacidad para traducir el lenguaje técnico al lenguaje cotidiano. En las escuelas peruanas de los 90, era común ver a los profesores de «Computación» utilizando los recortes de la revista como material de clase.

Además, la revista fue una gran impulsora de la Red Científica Peruana (RCP). A menudo entrevistaban a expertos locales que explicaban cómo Perú se estaba conectando al mundo, fomentando un sentimiento de orgullo por el avance tecnológico nacional a pesar de las limitaciones económicas.

4. El Concurso de «La Página Web del Año»

Uno de los hitos de la revista fue la organización de concursos para premiar a las mejores páginas web peruanas. Esto incentivó a que empresas, universidades y aficionados locales comenzaran a crear contenido propio con el dominio .pe, dándole vida al ecosistema digital peruano cuando todavía era un terreno casi virgen.

Curiosidades y Secretos de «El Navegante»: La Brújula Digital de los Peruanos

Más allá de ser un suplemento de tecnología, El Navegante de Expreso se convirtió en un objeto de culto. Para los jóvenes de la «Generación X» y los primeros «Millennials» peruanos, cada edición era una ventana a un mundo que hoy damos por sentado, pero que en ese entonces parecía ciencia ficción.

Aquí te presento algunos datos curiosos que quizás no recordabas o no conocías:

1. El Fenómeno de las «URLs de Oro»

Antes de que existiera un buscador eficiente, la sección más valiosa de la revista era el listado de direcciones web. En esa época, si perdías el papel donde habías anotado una dirección, era muy difícil volver a encontrarla. La revista publicaba estas listas con un rigor casi religioso, y muchos lectores recortaban esas secciones para pegarlas cerca de sus monitores CRT como una «guía rápida».

2. El Impulso a las Cabinas de Internet

Aunque la revista se compraba para leerse en casa, su mayor impacto estuvo en las Cabinas de Internet. Era muy común ver ejemplares de El Navegante desgastados y manchados sobre las mesas de las cabinas en Wilson, Miraflores o distritos de la periferia. Los usuarios las usaban como manual de instrucciones mientras pagaban su hora de conexión.

3. Pioneros en el Dominio «.pe»

La revista fue una de las principales promotoras de la identidad digital peruana. En sus páginas se libró una batalla pedagógica para que las empresas locales dejaran de usar dominios genéricos (.com) y empezaran a usar el .com.pe. El Navegante celebraba cada vez que una institución pública o una empresa emblemática peruana lanzaba su portal, tratándolo como una noticia de primera plana.

4. Las «Recetas» para el Módem

Uno de los contenidos más curiosos y buscados eran los códigos de configuración para los módems telefónicos. La revista publicaba guías sobre cómo silenciar el famoso sonido de conexión (el handshake) o cómo optimizar la velocidad para que la conexión no se cayera cuando alguien levantaba el teléfono de la casa, un drama familiar clásico de los 90.

5. El Salto a la Web: navegante.expreso.com.pe (ya murio)

La revista fue de las primeras en promocionar activamente su propia versión digital. En un momento donde los diarios impresos aún dudaban de la utilidad de la web, El Navegante ya tenía una comunidad en línea, convirtiéndose en un experimento temprano de convergencia mediática en el Perú.

6. Publicidad de un Mundo Desaparecido

Hojear un ejemplar en papel hoy es un viaje al pasado publicitario. En sus páginas encontrabas anuncios de:

  • Mouses con bola (antes de los ópticos).
  • Unidades Zip (discos que prometían 100MB, ¡una locura para la época!).
  • Encarta, la enciclopedia que mató a las bibliotecas físicas antes de que Wikipedia hiciera lo mismo con ella.

7. El Diseño Visual «Cyberpunk»

El logotipo y el arte de la revista (como el rostro estilizado sobre el mundo que aparece en tu imagen) reflejaban la estética Cyberpunk y futurista de finales de siglo. Se usaban muchos colores vibrantes, líneas de circuito y tipografías gruesas, intentando transmitir que el futuro ya estaba aquí.

El Ocaso y Legado

Con la llegada del nuevo milenio y la consolidación de portales web masivos, el formato impreso de «guía de internet» empezó a perder sentido. La información que la revista ofrecía semanalmente ya se podía encontrar de forma gratuita y en tiempo real dentro de la misma red.

Sin embargo, para los peruanos que vivieron la transición del siglo XX al XXI, El Navegante de Expreso queda en la memoria como esa primera brújula que nos enseñó a no naufragar en el inmenso y entonces desconocido océano de la red, de hecho yo aprendi mucho de esa revista, conoci el winzip y el napster antes de tener acceso a una computadora con internet y solo tenia que acercarme a una de las pocas cabinas de Internet de la epoca para poner a prueba el conocimiento transmitido por la revista.

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