22 de enero de 2026

Durante casi todo el siglo XX, la humanidad experimentó lo que se conoce como el Efecto Flynn: un aumento constante de los puntajes de Coeficiente Intelectual (CI) en todo el mundo. Sin embargo, desde la década de los 90, varios países desarrollados han reportado una tendencia inversa, sugiriendo que, por primera vez en la historia moderna, podríamos estar retrocediendo cognitivamente.

1. El Declive de la Lectura Profunda y el Pensamiento Crítico

Uno de los factores determinantes es el cambio radical en cómo consumimos información. Los adolescentes actuales han sustituido los libros y artículos largos por contenido fragmentado en redes sociales.

  • El problema de la brevedad: Leer leyendas de Instagram o comentarios de YouTube no ejercita la capacidad de análisis profundo necesaria para tareas complejas, como la comprensión de textos académicos extensos.
  • Atrofia cognitiva: Al delegar la memoria y el cálculo a los dispositivos (como recordar números de teléfono o hacer cuentas mentales), ciertas áreas del cerebro dejan de ejercitarse, perdiendo «tonacidad» cognitiva.

2. Factores Biológicos y Ambientales: Más allá de las Pantallas

La inteligencia no solo se ve afectada por lo que hacemos, sino por lo que ingerimos y dónde vivimos:

  • El azúcar y el cerebro: Estudios han demostrado que una dieta alta en azúcares puede causar resistencia a la insulina en el cerebro, afectando la memoria y la velocidad de procesamiento. Por el contrario, el Omega-3 actúa como un protector contra este deterioro.
  • La toxicidad urbana: La vida en ciudades densamente pobladas expone al cerebro a una sobrecarga de estímulos (ruido, tráfico, contaminación) que eleva el cortisol y agota la capacidad de autocontrol y atención. La exposición a partículas contaminantes está vinculada incluso a un deterioro neurológico acelerado en adultos.

3. Actualidad 2026: La Inteligencia en la Era de los Agentes Autónomos

En el panorama actual de 2026, la discusión ha evolucionado de la «dependencia del buscador» a la dependencia de los agentes de IA.

  • Multitarea Digital: Hoy sabemos que la multitarea es un mito; lo que hacemos es un «malabarismo atencional» que nos cobra una multa cognitiva constante, reduciendo la calidad de nuestros pensamientos.
  • Redefinición de la Inteligencia: Quizás no somos más estúpidos, sino que la inteligencia útil ha cambiado. Habilidades como la empatía, la creatividad y la capacidad de verificar información en entornos de Deepfakes son ahora más valoradas que la mera memorización de datos.

4. La Brecha de la Desigualdad Cognitiva

Un punto crítico es la desigualdad cognitiva. El promedio de CI de un país puede no cambiar mucho, pero la distancia entre quienes tienen acceso a una nutrición óptima y educación de calidad frente a quienes viven en condiciones de pobreza crónica está creciendo. La falta de condiciones básicas impide que la capacidad cerebral florezca, creando una brecha que afecta el desarrollo neurológico desde la infancia.


Reflexión: Conciencia frente a Dependencia

La tecnología no es el enemigo, sino la forma en que la usamos como reemplazo del pensamiento en lugar de como herramienta de apoyo. El sistema educativo actual, enfocado en pasar exámenes en lugar de fomentar la curiosidad, también contribuye a este estancamiento.

¿Hacia dónde vamos? La humanidad en 2026 se encuentra en una encrucijada. No estamos condenados a la estupidez, pero revertir la tendencia negativa requiere acciones conscientes: mejorar la calidad del sueño, reconectar con la naturaleza, reducir el consumo de azúcar y, sobre todo, recuperar el hábito de «pensar despacio» y con profundidad. La inteligencia no es un valor fijo; es un músculo que depende totalmente del contexto y del esfuerzo que decidamos invertir en él.

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