La capacidad de Proton para ejecutar miles de juegos diseñados para Windows en Linux, a menudo con un rendimiento excepcional, ha convertido a la plataforma de código abierto en un contendiente serio en el mundo del gaming. Para muchos, es sorprendente que Microsoft, la gigante tecnológica con una clara hegemonía en el escritorio y el gaming, no haya tomado acciones legales contra Valve o el proyecto base Wine.
La explicación reside en una convergencia de fortalezas legales, un cambio radical en la filosofía corporativa y beneficios indirectos inesperados. Es, en esencia, una batalla que Microsoft no puede ni quiere ganar.

I. La Inexpugnable Base Legal: Ingeniería Inversa y Clean Room Design
El obstáculo más grande para cualquier acción legal de Microsoft es el propio código de Wine. La ley de derechos de autor protege el código, no la funcionalidad.
- Traducción Legal, No CopiaWine (Wine Is Not an Emulator) es una capa de traducción que no contiene código propietario de Microsoft. Los desarrolladores crearon el proyecto basándose en el principio de la ingeniería inversa o, más específicamente, el Diseño de Sala Limpia (Clean Room Design). Este proceso implica que un equipo investiga el comportamiento y la documentación pública de una API de Windows, mientras que un segundo equipo, sin haber visto el código fuente original, reimplementa esa funcionalidad desde cero.
- Interoperabilidad como Defensa Las leyes de derechos de autor y patentes en jurisdicciones clave (como la Unión Europea y Estados Unidos) a menudo reconocen excepciones para la interoperabilidad. Wine se creó con el objetivo de lograr la interoperabilidad entre aplicaciones de Windows y Linux. Demandar la traducción de una API funcional por derechos de autor es una batalla legalmente débil y costosa para Microsoft.
- Costo de la Batalla Legal Una demanda contra Wine sería percibida como un ataque a la comunidad de código abierto en su totalidad. Wine se distribuye bajo la licencia LGPL, lo que significa que Microsoft, para ganar, tendría que demandar potencialmente a miles de desarrolladores y empresas que utilizan código de Wine, lo que sería una pesadilla logística y de relaciones públicas.
II. El Cambio de Filosofía: La Microsoft de Satya Nadella
La Microsoft que demandó a Netscape en los años 90 es una reliquia del pasado. La estrategia actual se centra en el modelo de «Windows como Servicio» y la adopción de código abierto.
- La Era del Open Source Microsoft ahora es uno de los mayores contribuyentes corporativos al kernel de Linux. Herramientas clave como Windows Subsystem for Linux (WSL) y la plataforma de computación en la nube Azure se basan fuertemente en la tecnología Linux. Una demanda contra Wine/Proton socavaría inmediatamente toda la credibilidad que la empresa ha construido en la comunidad de código abierto, afectando directamente a su negocio Azure.
- De Licencias a Servicios El foco principal de Microsoft ya no es la venta de una licencia de Windows, sino la suscripción a servicios (Azure, Microsoft 365, GitHub, Xbox Game Pass). Si un usuario juega a un título de Xbox Game Studios en su PC con Linux a través de Proton, Microsoft sigue cobrando la suscripción de Game Pass. La plataforma es menos importante que el servicio.
- Adopción Multiplataforma Al permitir tácitamente que los juegos funcionen en Linux, Microsoft asegura que los desarrolladores continúen utilizando sus herramientas de software (como .NET, C++ y DirectX) con la confianza de que sus productos tienen un alcance multiplataforma.
III. Beneficios Tácitos e Inesperados para el Ecosistema
La existencia de Proton no solo es tolerada, sino que ofrece ventajas marginales a Microsoft que superan con creces el costo de la inacción.
- Auditoría de Calidad Gratuita Los desarrolladores de Wine y Proton actúan como un gigantesco equipo de control de calidad externo. Al intentar replicar el comportamiento de las APIs de Windows, inevitablemente exponen inconsistencias, bugs o fallos de diseño en las implementaciones de Microsoft. Esta retroalimentación gratuita ayuda a Microsoft a refinar sus propias herramientas y drivers.
- El Escudo de Valve y la LGPL Valve utiliza Wine (LGPL) como la base de Proton. Esta estructura de código abierto actúa como un escudo legal, haciendo que cualquier intento de demanda parezca un ataque directo al software libre, lo que Microsoft se esfuerza por evitar.
En conclusión, la permanencia de Wine y Proton no es un descuido de Microsoft, sino una decisión calculada. La empresa ha sopesado el riesgo legal (bajo) y el costo en relaciones públicas (alto) contra el beneficio de mantener la interoperabilidad y el acceso a la comunidad de código abierto. En la era de los servicios, la guerra por el sistema operativo de escritorio ha terminado, y Microsoft está ganando en el frente de los servicios, independientemente de la plataforma que ejecute el juego.