1. Razones de seguridad (la principal)
Activar VT-x/AMD-V expone instrucciones de virtualización a nivel hardware que pueden ser utilizadas por:
- Algunos rootkits avanzados
- Hypervisores maliciosos que se instalan debajo del sistema operativo
- Ataques tipo Blue Pill en procesadores AMD antiguos
Aunque estos ataques son muy poco comunes, los fabricantes prefieren dejarlo desactivado para evitar cualquier vector adicional de riesgo.

2. Compatibilidad con software antiguo
Hace años había software, BIOS y sistemas operativos que tenían errores cuando la virtualización estaba activada, por eso se dejó como opción manual.
Hoy ya no pasa, pero la costumbre quedó.
3. No todos los usuarios la necesitan
El 90% de personas con un PC no usan máquinas virtuales, emuladores avanzados, ni contenedores que requieren KVM.
Por eso los fabricantes:
- Evitan habilitar features que la mayoría no usará
- Reducen el “ruido” de opciones automáticas
❌ Mito: Activarla consume más energía
Falso.
Tener VT-x o AMD-V activado no consume energía adicional si no estás ejecutando máquinas virtuales.
Es como tener un modo del CPU desbloqueado:
No hace nada hasta que algún programa lo utiliza.
❌ Mito: Activarla baja el rendimiento
Falso.
Con la virtualización activada NO cambia nada en el rendimiento del sistema normal:
- No reduce FPS
- No baja rendimiento del CPU
- No usa más RAM
- No afecta procesos normales
Solo se usa cuando un hypervisor (QEMU, KVM, VirtualBox, VMware) la activa.
✔ Entonces, ¿por qué no dejarla activada siempre?
Porque para fabricantes es más seguro, más compatible y evita problemas en usuarios que no saben qué es KVM.
🔥 Conclusión
Tener la virtualización desactivada es:
- Más por tradición y seguridad
- No por consumo
- No por rendimiento
- No por temperatura
Si usas CachyOS, QEMU, KVM, virt-manager o emuladores como Android Studio, DEBES activarla.
Y si no usas nada así, igual puedes dejarla activada sin problemas.